sábado, 17 de diciembre de 2011

Es su boca, es su voz. Es la forma en que sonríe hacia un lado para parecer cordial. Es la tranquilidad que siento cuando escucho su voz, como si supiera que nada puede ir mal. 
Es su risa, es su humor. Es la sonrisa absurda que no puedo evitar cada vez que le veo reír, o la forma en la que me hace soltar carcajadas con la más mínima tontería. 
Es su carisma, es su alegría. Es la forma en la que a
legra mi peor día solo con verle caminar y eclipsar a todo el que pasa a su lado. Es la forma en la que te debes sentir cuando estás a su lado.
Es su mirada, son sus ojos. Es la cara que pone cuando intenta ser serio o cuando mira inspirando confianza, haciendo que se te muevan todos los músculos del cuerpo al ritmo de los latidos de tu corazón.
Son sus brazos, es su espalda. Es la necesidad de abrazarle a cada instante, la necesidad de oler su cuerpo cerca y sentir su respiración junto a la mia. Es la ansiedad que siento cuando no le tengo cerca. Siempre.
Es su forma de hablar, es su dulzura. Son las ganas de vivir que me provoca
.

El prisionero del cielo

 Todas las gotas de lluvia son iguales antes de tocar el suelo. Es el contacto con la realidad lo que nos cambia